| Familia palotina - Unión del Apostolado Católico |
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![]() La obra que fundó de San Vicente Pallotti tuvo una historia agitada. En 1835 Pallotti fundó una nueva “institución” en la Iglesia y recibió el reconocimiento de la autoridad competente.
Se trataba de una comunidad compuesta por algunos sacerdotes, religiosos y laicos a la que se le dio el nombre de “Apostolado Católico”. En aquel tiempo era una idea de vanguardia. En los tres años sucesivos el “Apostolado Católico” tuvo un desarrollo muy dinámico. Nacían nueva obras y se realizaban nuevos proyectos, pero todo se detuvo bruscamente en 1838 por una cadena de infelices coincidencias y por malentendidos que llevaron al nuevo instituto al borde de la disolución. En los meses siguientes los miembros del Apostolado Católico iniciaron una viva correspondencia para defender la obra. Con el pasar del tiempo, las comunidades que había fundado Pallotti se desarrollaron por separado. El mayor desarrollo se dio en las tres comunidades que siguieron el modelo de la vida consagrada: la Sociedad del Apostolado Católico, la Congregación de las Hermanas del Apostolado Católico y las Hermanas Misioneras del Apostolado Católico. Además de estas tres había también un cierto numero de comunidades de carácter diverso (comunidades religiosas y asociaciones de laicos) entusiasmadas por el carisma palotino. Era obvio, pues, que se formara una cierta “familia espiritual” palotina. Desde el fin del Concilio Vaticano II, fines de los años sesenta, se sigue un proceso para dar a esa “familia palotina” una forma organizativa y una estructura canónica. En 2003 se erigió la asociación internacional y publica de fieles con el nombre de “Unión del Apostolado Católico”. A ella se pueden agregar todos los fieles que se inspiran en el carisma de San Vicente Pallotti. |
















